Al menos seis comunidades piden a Sanidad limitar la movilidad en Semana Santa frente a la postura de Madrid

 

Al menos seis comunidades piden a Sanidad limitar la movilidad en Semana Santa frente a la postura de Madrid

Los choques entre Sanidad y las comunidades autónomas sobre el “plan de semana santa” no cesan. Esta tarde analizarán “medidas compartidas” en una nueva reunión del Consejo Interterritorial de Salud para tratar de evitar un nuevo repunte de la pandemia, como ha ocurrido en otros periodos señalados como las Navidades, en los que aumentaron la movilidad y los contactos sociales.

El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, ha anunciado que ya se ha puesto en contacto con los presidentes de otras autonomías limítrofes para acordar una posición conjunta de cara a ese periodo vacacional. Se trata de Baleares, Aragón, Murcia, Castilla-La Mancha y Cataluña, con quienes busca un frente común para pedir a Sanidad que se limite la movilidad en Semana Santa. Madrid, Canarias y Baleares, por su parte, plantean permanecer abiertas.

La intención de Sanidad es que la Comisión de Salud Pública plasme en un documento “de actuaciones compartidas” qué se podrá hacer y qué no”, según desveló el pasado miércoles la titular de Sanidad, Carolina Darias.

La postura de los técnicos del Ministerio ya la comentó este lunes el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, quien subrayó que la reapertura de las fronteras autonómicas no se debe ni siquiera plantear si no se dan las condiciones.

“Soy epidemiólogo, me interesa controlar la epidemia, y obviamente mis visiones son diferentes de las que puedan tener, por ejemplo, los empresarios. Si las condiciones de transmisión no son las correctas para que se pueda tener un poco más de apertura, creo que no se debe ni plantear”, zanjó.

La intención del Ministerio de que las comunidades permanezcan cerradas perimetralmente en Semana Santa ha dividido ya a las autonomías: en Madrid, la presidenta Isabel Díaz Ayuso ha sostenido que “a priori” no es partidaria de cerrar perimetralmente la autonomía para no comprometer la “maltrecha” economía.

El alcalde madrileño, no obstante, ha reclamado “una respuesta a nivel nacional” aunque “sin perjuicio de que luego cada comunidad autónoma, en cuestión de sus particularidades, pueda decidir”.

“A lo mejor lo que convendría es que el Gobierno de la nación cogiera el toro por los cuernos y decidiera que también tiene que tener una labor y una competencia, que es coordinar. Y, por tanto, no dejar total y absolutamente al libre albedrío de cada comunidad autónoma la decisión, porque eso lo único que induce es a la confusión entre los españoles”, ha declarado.

Castilla-La Mancha pide prudencia a Madrid

En Castilla-La Mancha, según su consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, son partidarios de que se adopten medidas de ámbito nacional porque cuando se ha hecho, “ha ido bien”.

Fernández ha opinado que si la apuesta del Gobierno central es que las comunidades autónomas se adhieran al cierre perimetral en marzo y abril, incluida la Semana Santa, le parece una “medida muy buena,” porque “permite que la movilidad sea menor”, de forma que si se mantiene una movilidad escasa, se puede mantener la incidencia a la baja.

Asimismo, portavoz del Gobierno de la comunidad, Blanca Fernández, ha pedido a Madrid que se mantenga una perimetración que evite la salida de ciudadanos de aquellas comunidades que tienen una incidencia más alta a otras con una positividad más baja, porque si no se hace así, se pueden complicar los datos de incidencia del coronavirus y “eso tiene un coste en vidas”.

La Junta de Castilla y León también ha respondido a la posición madrileña pidiendo “aplicar un criterio de prudencia y que sea homogéneo” en todo el territorio nacional, según el consejero de Presidencia del Gobierno regional, Ángel Ibáñez.

Por su parte, el jefe del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha pedido al presidente, Pedro Sánchez, que convoque a sus homólogos en las comunidades autónomas para tratar de consensuar una postura en todo el país sobre las restricciones y su posible flexibilización de cara a Semana Santa.

La Rioja “no abrirá”

Desde Murcia, Fernando López Miras ha mostrado su preocupación por que se relajen las medidas en un momento en el que el personal sanitario está agotado y con “una cuarta ola que está llamando a la puerta”.

El consejero andaluz de Salud, Jesús Aguirre, también opta por la prudencia en la desescalada de restricciones ante la expansión de la variante británica y la “fase de meseta” que tiene actualmente la curva de contagios: “Una apertura rápida nos puede llevar luego a un paro en seco”, ha advertido.

Por su parte, la presidenta del Gobierno riojano, Concha Andreu, ha anunciado este miércoles que no se levantará el cierre perimetral de La Rioja durante la próxima Semana Santa porque la “preocupación” principal de su Ejecutivo es “evitar un repunte de los contagios”.

Andreu, un declaraciones a los periodistas, ha indicado que, “con el esfuerzo enorme de todos los riojanos, se ha conseguido bajar los datos epidemiológicos de esta tercera ola a niveles más o menos controlables” y quiere que no haya un repunte.

“Como ya adelanté, no hay Semana Santa, no va a haber Semana Santa”, ha recalcado la presidenta.

Por ello, ha insistido en que no se levantará el confinamiento perimetral de la comunidad en esos días, pero “se potenciará el movimiento interno por el maravilloso turismo de interior” de La Rioja para aquellos riojanos que se quieran desplazar a su tierra para “descansar, despejarse y aprovechar la Semana Santa”.

En Sanidad persiguen un objetivo claro: que la incidencia baje de los 50 casos por cada 100.000 habitantes y, con tal fin, en palabras de Darias, están “centrados en preservar la salud y seguir salvando vidas”.

Por lo que reiteró su llamada “a la prudencia, la responsabilidad y al sentido común. Estamos en el buen camino, pero no nos podemos confiar. Estamos en pleno proceso de vacunación, cogiendo ritmo y es importante que salga bien”.

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